De 7:00 a 15:00 hay ocho horas exactas. Es el turno de mañana clásico del trabajo a turnos: entra a las siete, releva a las tres y deja el resto del día libre.
En un sistema de tres turnos rotativos este horario se encadena con el de tarde (15:00 a 23:00) y el de noche (23:00 a 7:00), de forma que las veinticuatro horas quedan cubiertas sin solapamiento. El relevo a las tres en punto es el motivo de que el turno no sea de 7 a 4 con pausa: partir el turno obligaría a doblar el relevo.
El descanso de quince o veinte minutos se hace dentro del turno y sin parar la producción, cubriéndose entre compañeros. En trabajo a turnos ese tiempo suele computarse como trabajo efectivo por convenio, a diferencia de lo que ocurre en oficina.