De 10:00 a 19:00 hay nueve horas de presencia. Es el horario típico del comercio minorista: abre a las diez, cierra a las siete y cubre las horas de mayor afluencia sin partir el día.
En tiendas pequeñas con un solo empleado se hace del tirón y con una pausa corta, lo que deja ocho horas y media efectivas y una semana de 42,5 horas que hay que compensar con días libres o jornada corta. En cadenas y centros comerciales lo normal es solapar dos turnos (por ejemplo 10-18 y 12-20) para reforzar las horas punta de la tarde.
El punto que más conflictos genera en este horario no son las horas sino los domingos y festivos de apertura, que en zonas de gran afluencia turística pueden ser todos. Cada convenio los compensa de forma distinta: recargo económico, día libre o las dos cosas.