De 8:00 a 15:00 hay siete horas exactas. Es la jornada intensiva más extendida: entra a las ocho, sale a las tres y no parte el día.
En la Administración General del Estado es el horario de verano por defecto, normalmente de mediados de junio a mediados de septiembre. En el sector privado aparece en convenios que reparten la jornada anual de forma irregular: siete horas en verano y ocho y media el resto del año, de modo que la media anual sigue dando cuarenta horas semanales.
Siete horas sí superan las seis, así que el descanso de quince minutos es obligatorio. Si no se computa como trabajo, la jornada efectiva baja a seis horas y tres cuartos, que es un detalle fácil de pasar por alto al cuadrar el registro horario.